Kaixo adictos y adictas a nuestro blog, que es el vuestro también:
Por fin conseguimos liberarnos del síndrome cordobés, que nos mantenía atados a la buena vida, y nos lanzamos de nuevo a pedalear por esas carreteras de Dios, o del Diablo, según el día.
A lo largo de estos días la etapa reina ha sido la de las Altas Cumbres, en la que, tras 50 km de subida y 1800 m de desnivel, coronamos el puerto de El Cóndor, de 2300 m de altura. Al llegar arriba la niebla lo cubría todo y no conseguimos ver ningún cóndor, bueno, no sabemos si eran gorriones o cóndores que volaban a mucha altura...
La bajada fue espectacular, pero llegamos de noche a Mina Clavero, después de recorrer 109 km. Menos mal que la suerte es nuestra mejor aliada y al llegar a este pueblo, completamente desfondados y a oscuras, Roberto nos alojó gratuitamente en su hostal "El Boyero". No sabemos si habrá Ángel de la Guarda, pero si lo hay, el nuestro estará a pundo de pedir la baja por estrés...
Al día siguiente pasamos por Nono; según dicen, los indígenas llamaban así a los senos femeninos y hay dos pequeños cerros con esa forma (ya se ve que los nombres los ponen los hombres y que esa fijación es universal). Ese día llegamos a Villa Dolores y, siguiendo con nuestra buena estrella, en una bicicletería conocimos a Mirko, ciclista y aventurero, que nos invitó a cenar en su casa y a compartir experiencias. Una más de las casualidades de este viaje fue que Mirko ya nos había visto el día que salimos de Córdoba, ya lo dice el dicho: "arrieros somos y en el camino nos encontraremos"...
De ahí nos dirigimos a Tilisarao por una autopista de peaje, en teoría prohibida para bicicletas. Al salir de Córdoba la policía nos obligó a abandonar una autopista, pero aquí todos nos digeron que no pasaba nada y así fue. Durante varios días hemos ido por una autopista de dos carriles, sin arcén, pero casi sin tráfico. Como el recorrido ha sido prácticamente llano, hemos podido realizar mejores medias: ese día hicimos 100 km., aunque otros días el viento ha soplado con fuerza y nos ha obligado a apretar los dientes y a ser más vascos que nadie...
Además, el paisaje es bastante monótono, por lo que no hay muchas cosas mejores que hacer que pedalear. Inmensas llanuras, casi deshabitadas y decenas de km sin nada de nada, lo que nos obliga a recorrer largas distancias.
En Tilisarao Joseba entró en cuarentena y celebramos su cumpleaños sin mucha fiesta, entre dolores musculares y cansancio acumulado, aunque con alegría, que lo años pesan y pedalear es duro, pero más cornadas da el hambre... Esto no quiere decir que muchas veces al día, sintamos la tentación y pensemos en darle una patada a la bicicleta y retirarnos a una playa a descansar...
Un día, mientras descansábamos en Naschel, se nos acercaron con curiosidad varios gurises y, entre otras cosas, nos dijeron que hablábamos como en las telenovelas; quizá sea el momento de cambiar de vida y dedicarse al mundo de la farándula... También conocían el nombre de Eneko, porque hay uno de Bilbao con ese nombre en el programa de Gran Hermano argentino. Cosas de la globalización...
De Tilisarao nos dirigimos a La Toma y, al día siguiente, en otra etapa de lucha contra el viento y 90 km de asfalto, llegamos a San Luis, donde nos hemos quedado un día más para reponer fuerzas.
A pesar de que San Luis es grande, el domingo no hay nadie porque todo el mundo se va a la sierra o está descansando de la juerga nocturna: aquí el ambiente empieza en los pubes a las 2 de la mañana, después se van a bailar a los boliches hasta las 5 y luego vuelven a los pubes para terminar la fiesta. Estos horarios no son para nosotros, por ahora...
Todavía nos quedan 255 km hasta Mendoza y promete ser duro, porque es una zona bastante despoblada.
Queremos dedicar una mención especial para Ka que se ha sumado recientemente al grupo de lo/as amigo/as del blog y que es el autor de las camisetas de Bizikletaz Bizi que muchas y muchos habéis adquirido gentilmente para ayudarnos a costear nuestras juergas... queremos decir, a realizar nuestro viaje. También tenemos que dar las gracias a los ayuntamientos de Sondika y Trapagaran por su colaboración para financiar esta aventura; si algún día volvemos, trataremos de corresponder contando alguna que otra mentira. Esperemos mantenernos en forma y llegar a Ushuaia en los plazos previstos, en caso de que esto se alargue, ya os pasaremos nuestro número de cuenta...
Eskerrik asko gurekin egoteagatik eta laster arte!!!